Franco condado
Paisaje
otoñal en los bosques del Jura, miles de árboles caducos tiñen el panorama de
colores calidos que no presagian el invierno. Pronto la nieve será reina.
Lunes 17 de Julio viaje a Arlés Ibis zona comercial Fourchon
Visita Arlés
Martes 18
Miércoles 19 Bollene centro comercial al lado de entrada autopista.
Jueves 20
Viernes 21
Sábado 22
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El Franco Condado es una zona de Francia con fuertes reminiscencias históricas para España, no en vano perteneció a la corona de los Habsburgo hasta el siglo XVII. Ese pasado común con el mundo hispánico, -lo que hoy es México, Argentina, Filipinas, el Franco Condado y Bélgica, por ejemplo, fueron propiedad del mismo rey Felipe II-, se ha transformado en desconocimiento e ignorancia. Los viajeros españoles y latinoamericanos que visitan Francia, no suelen acercarse a esta zona del país, ya lindando con Suiza. Y ello a pesar de una naturaleza fulgurante y bella, más desconocidas que los Alpes, pero igual de interesante e incluso más accesible, las montes Vosgos y Jura son menos abruptas y complicadas.
Además de la
naturaleza, el arte, la historia y la gastronomía son
facetas a destacar descubrir y disfrutar del Franco Condado. De todo ello les
hablaremos en está página.
Un poco de Historia.
La región del
Franco Condado ocupa los departamentos de Jura, Doubs, Alta Saona
(Haute-Saone) y el pequeño Territorio de Belfort. Su situación entre Alsacia y el Rin, Lorena, Champaña-Ardenas, Borgoña, Ródano-Alpes y Suiza ha sido de gran importancia durante la historia ya que
formaba parte de la ruta natural entre el Mediterráneo y las ciudades italianas
y París, Flandes y parte de Alemania. Con Milán y Flandes forma parte del cinturón de los Habsburgo que asfixiaba
a la Francia de Francisco I. Fue uno de los eslabones por los que Flandes se
nutria de tropas y avituallamientos a través de la
Valtelina.
Su
participación en la historia, sin embargo comienza antes, con la ocupación
prehistórica. Ocupada por Roma en
siglo I y trasformada en provincia (primero parte de la Gallia Bélgica, después
Maxima Sequanorum), su paso dejará importantes vestigios como el Teatro de Madeure.
Su posición casi fronteriza
hará que a partir del siglo III se produzcan frecuentes invasiones. Alanos,
Vándalos, Alamanos, Francos y Burgundios atravesarán el territorios y lo
ocuparán sucesivamente. El breve reino burgundio será ocupado por los francos
en 534, pero unos siglos más tarde en el caos carolingio el ducado se
transforma en el Reino de Borgoña con Rodolfo I (888). Con todo la época no se
basaba en poderes fuertes, ser rey no iba más allá del famoso primus ínter
pares. Curiosamente el reino dejará de serlo para transformarse en ducado
(Borgoña) y Condado (Franco Condado) en el siglo XI.
A partir de ahí su historia se
separará, reunirá, volverá a separar… El condado continua su compleja historia
medieval, con sucesiones, presiones, dependencias (Pertenece al Sacro Imperio
Romano), etc.. Otón IV lo convertirá finalmente en feudo en 1289. Esto es
importante ya que por esa vía acabará reunido con los territorios ibéricos y
americanos de los Habsburgo.
Plano del Franco Condado con
sus departamentos y ciudades más importantes.
La edad de oro del
Franco Condado coincide con la época de Carlos V (I de España), el siglo XVI. Numerosos
consejeros del condado formarán parte de la corte de Carlos y su importancia
comercial y estratégica será cada vez mayor a causa de las guerras de Flandes.
A partir de 1595 las guerras con Francia, deseosa por liberarse de la presión
de los Habsburgo destruirán la región. A una primera derrota en 1598 se une una
segunda durante la guerra de los X años en 1636. La fidelidad a la corona de
España y sobre todo a sus privilegios y autonomía (modelo de Estado de los
Habsburgo, que en cierta medida aún existe en España) son reforzados. Todas las
guerras del XVII afectarán al Franco Condado, así una nueva invasión se produce
en 1644 pero el tratado de Westfaliade 1648
confirma la pertenencia a España. Nuevas guerras en 1668, en 1673 y finalmente
en 1678 tras un dura resistencia, el Tratado de Nimega otorga
el Franco Condado a Francia tras casi dos siglos de presencia española, incluso
una parte de la población emigra a España.
La
pertenencia Francia disminuirá su importancia y desarrollo, lo que de alguna
manera le ha permitido conservar un patrimonio nacional e histórico de gran
envergadura. Durante la guerra de 1870, la ciudad de Belfort resistió a los prusianos lo que le
permitió no ser anexionada. Por ello en 1922 su exiguo territorio se convierte
en Departamento independiente de Alsacia, el igualmente llamado Territorio de
Belfort.
Hoy la
región del Franco Condado ocupa un territorio de 16.200 km2. Más de 1.200.000
habitantes viven en los cuatro departamentos. Las ciudades principales son Besançon, Belfort, Vesoul, Lons-le-Saunier y Dole. Las
ciudades del Franco Condado son pequeñas, incluso las grandes. Besançon sólo tiene 120.000 habitantes, Belfort poco más de 50.000 y Montbéliard un poco más de 26.000. Dole, Lons-le-Saunier, Vesoul son pueblos grandes
con gran encanto y un modo de vida tranquilo y calmado, ideal para pasar una
vacaciones en el centro de Europa entre Francia, Suiza y Alemania.
¿Qué hacer en el Franco Condado?
La combinación perfecta sería una que uniese naturaleza, historia y deporte. Vamos a ver como conseguirlo.
¿Qué hacer en el Franco Condado?
La combinación perfecta sería una que uniese naturaleza, historia y deporte. Vamos a ver como conseguirlo.
La naturaleza.
El verde, la
montaña, los ríos, los bosques dominan en una región, que, sin embargo, es
proporcionalmente a su población la más industrializadas e Francia. El eje Montbéliard-Belfort es un polo industrial de gran
importancia. Buena parte de la población vive del sector secundario, pero se
trata de empresas de alta tecnología que fabrican trenes de alta velocidad
(Alston) y coches en Sochaux (Peugeot).
En Besançon se han desarrollado las industrias
mecánica, de microtecnología y biomédica, por lo que a pesar de las apariencias
la región esta muy avanzada industrialmente.
Con todo, el turismo es
también una gran actividad, tanto en invierno con las estaciones de esquí del
Jura, como en verano con los camping en las zonas lacustres y en los mismo
montes.
Esquí.
En el Franco
Condado no abundan las pistas de esquí alpino, en cambio es un paraíso para los
esquiadores de fondo. Las estaciones más destacadas son las de Rousses y de Métabief.
Campins-Excursionismo-Bicicletas
de Montaña-Pesca…
Los camping
abundan como en toda Francia, baratos y de calidad. Los amantes de las
excursiones balizadas y de los recorridos en bicicleta de montaza también
disfrutarán de lo lindo en el Franco Condado. Para los que prefieran el
ciclismo de carretera la ascensión al Ballon d’Alsace (1247m)
es una buena alternativa. Una bonita ascensión y unas vistas espectaculares.
Los
pescadores también están de enhorabuena ya que la región es reputada por la
belleza de sus ríos y lagos, y de la calidad de sus capturas, sobre todo en el
valle del Saona.
Las cumbres del Jura no son
difíciles de culminar. Un gran paseo. Una experiencia de libertad y naturaleza
en pleno corazón de Europa.
El Pays des Lacs,
el Jura y los Vosgos.
La región
del Franco Condado es montañosa, su carácter fronterizo se basa en los montes
del Jura que separan Suiza y Francia. Las cumbres más altas del macizo están en
el lado suizo. Del lado francés destacan el Crêt Pela con 1
495 m, y el mont d’Or (1463 m).
Los ríos y
los lagos son muy numerosos y la zona del Pays de Lacsen el
triangulo que forman Lons-le-Saunier, Morez y Pontarlier. Prácticamente el 40%
del turismo se concentra en esta zona de lagos y ríos. Pequeños hoteles con
encanto, bed and breakfast (gires) y Campins son fáciles de encontrar y
proporcionan buenos servicios para una estancia en verano o invierno.
Las zonas
boscosas son muy importantes, abundan los grandes bosques de hayas,
robles y pinos. Es la segunda región arbolada de Francia tras Aquitania.
Se conoce al franco Condado como la región más verde de Europa.
Franco Condado
verde.
Destacaremos el Parque Natural
Regional de Haut-Jura, también en el macizo del Jura; las Cascadas du Hérisson,
las mayores del Jura, que son espectaculares cuando se produce el deshielo. El
Mont d’Or y otros cumbres del Jura también son apreciadas por los amantes de
las caminatas y el montañismo
El ya mencionado Ballon
d’Alsace, en las estribaciones sur de la otra cadena montañosa los Vosgos, en
pleno corazón del Parque Natural Regional des Ballons des Vosges.
El lago de Saint-Point, o lago
de Malbuisson, en el departamento de Doubs, uno de los mayores lagos de
Francia. Otro lago a visitar es el lago de Vouglans, en el departamento
de Jura
El nacimiento del río Loue y
la cascada del río Doubs, son sitios de gran interés por su entorno natural y
espectacularidad.
El castillo de Joux, bella
muestra de la arquitectura militar fronteriza.
Una región de
grutas y cuevas.
Numerosas
cuevas y accidentes kársticas, como la Sima de Poudrey, una
de las mayores de Europa, forman un patrimonio impresionante, desconocido fuera
del mundo de la espeleología, pero que bien merecería mayor publicidad.
La cueva de Osselle,
espectacular y su entorno natural añade aún más encanto e interés. Está cueva
posee verdaderos tesoros geológicos, estalactitas y estalagmitas con
coloraciones diversas además de tesoros históricos y prehistóricos. Otras
cuevas que se pueden visitar son la grotte de la Glacière; la grotte des
Moidons; la grotte de Baume Les Messieurs; la grotte des Planches o la grotte
Sainte-Anne.
Ciudades y monumentos
Además de la
naturaleza, las ciudades del Franco Condado son muy interesantes y merecen la
visita. De hecho varios de sus monumentos forman parte del patrimonio de la Humanidad
de la UNESCO.
Las ciudades
principales son muy bonitas, pequeñas pero con monumentos y lugares de interés. Belfort, Besançon, Dole, etc… son pintorescas. De hecho
el pueblo de Lods, junto a un río está
considerado como uno de los más pintorescos y bonitos de Francia.
Por su
carácter fronterizo, las fortificaciones y murallas son muy comunes. La ciudadela de Besançon es una de las obras más
perfectas de las obras de Vauban, es una
fortaleza bellísima que muestra la importancia estratégica de la ciudad. Forma
parte del Patrimonio de UNESCO. Otras
fortalezas para visitar son el castillo de Joux, el fuerte
des Rousses, el castillo de Montbéliard y las fortificaciones de Belfort.
Relacionado
con los monumentos bélicos, el León de Belfort es
una escultura de Frédéric Bartholdi, el autor de la
estatua de la Libertad, que simboliza la resistencia de la ciudad durante la
guerra francoprusiana.
Otro
monumento perteneciente al Patrimonio de la UNESCO es la Salina Real de Arc-et-Senans, obra de Claude
Nicolas Ledoux.
La iglesia de Ronchamp, a
caballo entre Suiza y Francia. Una obra de Le Corbusier, una muestra de la arquitectura
europea del siglo XX. Modernidad en un entorno increíble. A visitar sin duda.
Otro monumento muy destacable,
éste más contemporáneo, es la Capilla de Ronchamp, construida
por el arquitecto francosuizo Le Corbusier en 1955.
Como ven una variedad
increíble e interesantísima. No se aburrirán si viajan al Franco Condado.
Y para terminar… la
gastronomía del Franco Condado.
La cocina de
la región está muy influida por los excelentes quesos de la región. Por ello,
como en Suiza, la fondue es típica. Destacan los platos de carne, con salsas de
queso, los pescados de río como las truchas, el Potée Comtoise,
una especie de cocido gallego pero hecho con repollo y carnes ahumadas. Los
platos jurasianos son contundentes, ricos en calorías y sabrosos, eso sobre
todo.
Los quesos como hemos dicho son excelentes, desde la raclette, hasta el
propio Comté, pasando por un gran queso azul, el Bleu de Gex ou Septmoncel; el
Morbier; el Mont d’Or (que se calienta en el horno y se come cortando la capa
superior) y el Edel de Cléron.
Y para aderezarlo
todo los buenos vinos del Jura por ejemplo. Los
vinos de la región son muy buenos, peor desconocidos en el mundo hispánico.
Blancos muy secos como los vinos andaluces, pero muy afrutados, con una gama de
aromas increíbles. Además de los Côtes du Jura, encontramos otras apelaciones
Vin Jaune, Vin de Paille, vinos achampanados (Crémant du Jura), licores y
aguardientes. Y no nos ha dado tiempo a hablar de sus postres…
Sin duda, visiten el Franco Condado.
Sin duda, visiten el Franco Condado.
